En columnas pasadas les he compartido material de las investigaciones y aplicaciones que he realizado en mi proceso como alumna del Doctorado en Ciencias de la Ingeniería, he resaltado mucho cómo la ingeniería industrial me ha ayudado a poder generar técnicas y estrategias que ayuden a sus actividades diarias a niños con autismo.
El concepto de poka-yoke ha existido durante mucho tiempo, ha sido el japonés Shigeo Shingo - Ingeniero de Producción-, quien desarrolló la idea en una herramienta formidable para alcanzar cero defectos en un sistema de producción, conocido como “a prueba de errores”. (Hirano, 2017)
Esta idea consiste en respetar la inteligencia de los trabajadores, asumiendo que las tareas repetitivas o acciones que dependen de la memoria, el Poka-Yoke, puede liberar el tiempo y mente de un trabajador para que así se dedique a actividades más creativas. (Hirano, 2017)
En el contexto sobre la utilización de esta herramienta para el desarrollo de actividades diarias de mi hija con autismo, se refiere a las estrategias y herramientas diseñadas para prevenir errores de problemas que pueden surgir debido a las dificultades de procesamiento sensorial, comportamiento o comunicación. (Escalante Vázquez, E. J, 2006)
La implementación de esta técnica en la crianza o formación de los niños con autismo permite la construcción de aprendizajes más seguros, fiables y divertidos, cuya finalidad es poder lograr la autonomía en sus actividades diarias.