Marisela Escobedo Ortiz nació en Piedras Negras Coahuila el 12 de junio de 1958; llevó una vida común como enfermera y madre de familia de cuatro hijos: Alejandro, Juan Manuel, Jessica y Rubí. En agosto del 2008 la desgracia llegó a su vida, cuando Rubí, su hija menor de 16 años, fue asesinada por su pareja. Desde entonces Marisela se convirtió en activista y defensora social de los derechos humanos.
El 30 de enero del 2009, por una llamada, supo Marisela que Sergio Barraza era el asesino de Rubí.; a partir de ahí se dedicó a investigar por sus propios medios y recursos el paradero del asesino de su hija.
Ubicó a Barraza en Fresnillo, Zacatecas; ahí fue detenido por las autoridades y trasladado a Ciudad Juárez. Él habría confesado el crimen y hasta indicado dónde había ocultado los restos de la joven. Sin embargo, el juez dictó libertad para Barraza por falta de pruebas y fue puesto en libertad. Fue un escándalo nacional e internacional.
Tras la decisión, Marisela presentó una queja ante la CNDH y evidenció las fallas del sistema judicial en Chihuahua; solicitó la investigación de servidores públicos que intervinieron en el caso y además una disculpa pública por parte del estado ante omisiones que evidenció.
Marisela dejó su trabajo como enfermera y dedicó literalmente su vida a denunciar públicamente la impunidad en el caso del asesinato de su hija. Logró que la sentencia fuera rectificada; el asesino fue sentenciado, pero para ese momento ya se encontraba prófugo.
Marisela se dejaba ver por las calles principales de Ciudad Juárez con la foto del hombre que asesinó a su hija pegada a su cuerpo y por último decidió instalarse en la Plaza Hidalgo de la ciudad de Chihuahua frente al Palacio de Gobierno.
“Si va a venir este hombre a asesinarme que me venga a matar aquí, enfrente del Palacio de Chihuahua para vergüenza del gobierno”, retó Marisela y así sucedió. El 16 de diciembre del 2010, en presencia de su hermano, fue asesinada.
Marisela se convirtió en estandarte de lucha, de fortaleza, y sobre todo de valor. En su honor Netflix realizó un documental que se estrenó en 2020 llamado “Las tres muertes de Marisela Escobedo”. En el 2022 el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres de Chihuahua inauguró un monumento póstumo y se exhiben una placa conmemorativa en el sitio donde fue asesinada.