Cuentan que está en marcha y a todo vapor la maquinaria jarista de cara a la sucesión-2028. No es que se percibiera tersa antes del ejercicio de revocación del 25 de enero, es que el proceso se puso espinoso desde aquel domingo un enjambre sísmico electoral dejó al descubierto los frágiles engranes: una decena de secretarías y un centenar de funcionarios viajando de mosca en el barco de Salomón durante 37 meses. De la hecatombe, sin embargo, hay quienes acumularon poder: Turismo y Bienestar. Las titulares Saymi y Vilma ahora están siendo constantemente medidas por su jefe en rubros como desempeño y reconocimiento, porque a estas alturas quienes lo oyen todo en Palacio de Gobierno afirman que, siendo mujer la delfín, es de donde se elegirá el nombre.