El Gobierno federal y el Gobierno estatal inauguraron el Rompeolas Oeste del puerto de Salina Cruz, una obra estratégica que busca convertir al Istmo de Tehuantepec en una nueva ruta logística internacional frente a la saturación y crisis operativa del Canal de Panamá.
Durante el acto inaugural, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador destacó que el proyecto permitirá el arribo de embarcaciones de gran calado y fortalecerá el papel del Corredor Interoceánico como alternativa comercial entre Asia y Estados Unidos.
Por su parte, el gobernador Salomón Jara Cruz aseguró que el rompeolas representa “la infraestructura marítima de mayor relevancia en América Latina” y afirmó que Oaxaca busca posicionarse como nuevo motor logístico y económico del país.
La obra forma parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y tuvo una inversión superior a los 5 mil 900 millones de pesos. De acuerdo con las autoridades, el rompeolas tiene una longitud de mil 600 metros, profundidad de hasta 25 metros y capacidad para recibir portacontenedores de gran tamaño.
El proyecto también pretende fortalecer la actividad petrolera, comercial e industrial del puerto de Salina Cruz, donde actualmente convergen empresas relacionadas con petroquímica, alimentos procesados, construcción y logística.
Sin embargo, especialistas y organizaciones sociales han advertido que el desarrollo acelerado del Corredor Interoceánico también plantea desafíos relacionados con impacto ambiental, presión urbana, desplazamiento territorial y desigualdad económica en comunidades del Istmo.
Aunque el gobierno presenta la obra como detonante histórico de crecimiento para Oaxaca, sectores críticos sostienen que el verdadero reto será garantizar que los beneficios económicos lleguen a las comunidades locales y no únicamente a grandes empresas nacionales e internacionales.