Salud mental y consumo de sustancias: cuando pedir ayuda también es prevención
El Día Mundial de la Salud Mental invita a hablar de bienestar, prevención y consumo de sustancias sin estigmas.
Pinotepa Nacional, Oaxaca.- Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha que nos invita a reflexionar sobre un tema que durante mucho tiempo permaneció oculto detrás de prejuicios, estigmas y silencios.
Hablar de salud mental no significa hablar únicamente de enfermedad. Significa hablar de bienestar, de nuestras emociones, de nuestras relaciones, de la manera en que enfrentamos las dificultades y de nuestra capacidad para pedir ayuda cuando algo nos rebasa.
Y dentro de esta conversación existe un tema que no podemos ignorar: el consumo de sustancias psicoactivas.
Con frecuencia, cuando una persona desarrolla un consumo problemático, la sociedad rápidamente la etiqueta: "no tiene fuerza de voluntad", "no quiere cambiar", "es una persona problemática". Sin embargo, estas expresiones simplifican una realidad mucho más compleja.
El consumo de sustancias puede estar relacionado con múltiples factores: condiciones sociales, familiares, experiencias adversas, presión de grupo, disponibilidad de sustancias, factores individuales y también problemas de salud mental.
Pero es importante señalar algo: no toda persona con un problema de salud mental consume sustancias, y no toda persona que consume sustancias presenta necesariamente un trastorno mental.
La relación entre ambos fenómenos requiere una mirada profesional y humana.
En algunos casos, una persona puede recurrir a una sustancia intentando disminuir temporalmente la ansiedad, escapar de una situación dolorosa, dormir, sentirse aceptada o simplemente dejar de pensar por un momento. El problema es que aquello que inicialmente puede percibirse como una solución puede terminar generando nuevas dificultades en la salud, las relaciones familiares, los estudios, el trabajo y el proyecto de vida.
Por eso, hablar de prevención del consumo también significa hablar de salud mental.
Pero existe otro desafío: el estigma. Muchas personas tardan en buscar atención psicológica o médica porque tienen miedo de ser señaladas. Algunas familias prefieren ocultar el problema por temor a lo que dirán los demás. Y mientras el silencio crece, también puede crecer el problema.
Necesitamos cambiar esa narrativa.
Pedir ayuda no significa estar loco. Pedir ayuda significa reconocer que somos seres humanos y que existen situaciones que no siempre podemos enfrentar solos.
En el caso de las personas que presentan un consumo problemático de sustancias, el acompañamiento debe ser integral. No basta con señalar la sustancia; es necesario comprender a la persona, su historia, su contexto, sus necesidades y los factores que pueden estar manteniendo el consumo.
La recuperación tampoco debe entenderse únicamente como dejar de consumir. También implica reconstruir vínculos, desarrollar recursos para afrontar las dificultades, recuperar proyectos personales y fortalecer la salud física y mental.
Y aquí tenemos una responsabilidad colectiva. Las familias necesitan información. Las escuelas necesitan estrategias de prevención. Los profesionales de la salud necesitamos continuar capacitándonos. Las instituciones deben fortalecer los servicios de atención. Y como sociedad debemos aprender a hablar de salud mental sin burlas, sin etiquetas y sin prejuicios.
Especialmente entre adolescentes y jóvenes, la prevención debe comenzar antes de que aparezca un problema. Enseñar a identificar emociones, resolver conflictos, tolerar la frustración, establecer límites, pedir ayuda y construir relaciones saludables también es prevención del consumo de sustancias.
Este 10 de octubre, más que publicar una frase sobre salud mental en nuestras redes sociales, podríamos hacer algo diferente: preguntarle a alguien cómo se encuentra y escuchar realmente su respuesta.
Porque quizá detrás de un "estoy bien" exista una persona que necesita ser escuchada.
Quizá detrás de una conducta que nos preocupa exista un problema que todavía no sabemos comprender.
Y quizá detrás de una persona que consume sustancias exista alguien que necesita atención profesional, pero también dignidad, respeto y una oportunidad para reconstruir su vida.
La salud mental no debe ser un tema del que solamente hablamos cuando aparece una crisis. Debe formar parte de nuestra cultura de prevención todos los días.
Este 10 de octubre recordemos que cuidar nuestra salud mental también significa reconocer nuestras necesidades, hablar de lo que nos ocurre y buscar ayuda oportunamente.
Porque prevenir también es escuchar, acompañar y actuar a tiempo.
Importante
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y no necesariamente reflejan la postura editorial de Oaxaca Informa.









































